Este 2025, se nos presenta como un año para experimentar una mayor manifestación de la presencia de Dios. Es un llamado a mantenernos firmes, a no desanimarnos ante las dificultades, y a confiar en que Él está orquestando todas las cosas para su propósito. Dios nos asegura que lo mejor está por venir: restauración, unidad, provisión y paz serán las señales de su obra en nosotros.
Este es el tiempo para levantar nuestra mirada con fe, abrazar las promesas divinas y declarar que el mayor peso de gloria que Él ha prometido se manifestará de manera tangible en nuestras vidas y comunidades. ¡Dentro de poco veremos Su gloria llenando cada rincón de nuestra existencia!

1.Removiendo lo temporal para establecer lo eterno:
Los desafíos y cambios que enfrentamos en 2024 quizá dejaron marcas profundas. Algunas cosas se perdieron, otras cambiaron, y quizá lo que quedó no parece suficiente. Sin embargo, lo que parecía una pérdida puede ser el preludio de una obra gloriosa. Dios nunca permitirá que un temblor sea en vano. Él utiliza las pruebas para despejar el terreno y preparar el corazón para la llegada de Cristo.
Este es un tiempo para creer que, tras cada sacudida, viene una mayor manifestación de su gloria.

2.Dios provee para su propósito:
El Señor nos recuerda que la plata y el oro son suyos, una declaración que nos llena de seguridad y esperanza. Él es el dueño de todo lo que existe y tiene la capacidad de proveer todo lo necesario para cumplir su propósito en nuestras vidas. Esto significa que, en 2025, no estás llamado a vivir en escasez, sino a caminar con confianza en la abundancia que viene de su mano.
Dios no ignora nuestras necesidades ni nuestras luchas. Aunque los recursos parezcan limitados y las circunstancias difíciles, Él promete suplir con creces todo lo que haga falta. Lo que parece imposible para los hombres es sencillo para el Creador del universo. Él no solo nos proveerá lo material; llenará nuestras vidas con su paz, una paz que sobrepasa todo entendimiento.
No te enfoques en lo que falta; confía en su abundancia. No te dejes llevar por la ansiedad; descansa en su paz. Dios está trabajando para que su gloria se manifieste en tu vida de maneras que superarán tus expectativas.

3.La Gloria postrera será mayor
Esta declaración no solo nos llena de esperanza, sino que nos impulsa a caminar con fe hacia un futuro lleno de su presencia, paz y poder. En este 2025, no importa lo que hayas enfrentado en el pasado: lo mejor está por venir.
Las bendiciones de ayer fueron grandes, pero el Señor nos asegura que no son el límite. Su gloria no se estanca; su obra en nuestras vidas no tiene fin. Este año será un tiempo de mayor manifestación de su presencia. Seremos testigos de su poder obrando en nuestras familias, en nuestras iglesias, en nuestras comunidades y en lo más profundo de nuestros corazones.
Lo que el Señor hará en 2025 sobrepasará todo lo que hemos visto hasta ahora. Él está preparando algo nuevo y glorioso. Las pruebas del pasado fueron solo el terreno fértil donde Dios plantó semillas de fe que ahora darán fruto en abundancia.
Este es el año para soñar más grande, para creer con más fuerza, y para caminar con valentía hacia lo que Dios tiene preparado. La gloria de Dios no solo será visible a nuestro alrededor, sino también a través de nosotros. Prepárate, porque lo mejor de Dios está a punto de manifestarse en tu vida.
¡Confía en su promesa y vive este año con expectativa, porque la gloria venidera será, sin duda, mayor que la pasada!