¿Estás listo para que Dios sople tu nombre?

El que tiene sed que venga y beba, es la invitación del Señor. No se necesita dinero ni nada más, solo tener sed y creer para venir al Señor. Ven y bebe del Señor, esto quitará de ti la angustia, la depresión, lo que te agobia.

Lo que Dios te da te trae fuerza para ver lo que aun no has visto.

Cuando estás en la presencia de Dios aun Él habla tu nombre a gente que no conoces para favorecerte, porque el Señor quiere honrarte. No sabes cómo será, pero Dios lo hará a tu favor. Dios obra en lo imposible, a ti solo te toca creer.

Crear es una acción divina que produce un resultado nuevo, pero no solo eso, tiene un resultado imprevisible. Lo que Dios hace no lo podemos prever, y si se levantan las circunstancias contra ti no dejes de creer, porque el Señor seguro hará lo que te prometió. Dios obra de forma imprevisible.